Agenda Azul

La Agenda Azul es un instrumento flexible, didáctico y concertado que permite garantizar los
compromisos y acciones de ciudadanos de todas las esferas, para apostar por una adaptación al cambio climático que impacte positivamente sobre los sectores económicos, sociales, comunitarios e institucionales existentes. Todos somos generadores de desarrollo sostenible, y juntos podemos estimular la innovación azul social y productiva.

Componentes de la Agenda Azul para el Departamento del Atlántico.​ Componentes de la Agenda Azul para el Departamento del Atlántico.​

Cambio Climático y Seguridad Humana

La Seguridad Humana es un enfoque interconectado que busca entender la vulnerabilidad de las personas y comunidades sometidas a riesgos y amenazas (antiguos y nuevos) en un contexto de conflicto. El Cambio Climático –y la escasez de agua—es uno de los más acuciantes. ¿Cómo impacta en la vida de las personas? ¿A quién afecta más? La SH depende de un territorio que cuente con las seguridades: ecológica, alimentaria, social, económica, energética, jurídica e institucional, afectiva y cultural. Entender sus interconexiones es entender la resiliencia del territorio.

Economía Azul

La economía azul aborda sectores y aspectos estratégicos interdependientes; no solo pesca, biotecnología acuícola y marina, turismo, navegación o transporte marítimo, sino también infraestructuras compartidas, como puertos o redes de logística y distribución eléctrica, además de la utilización sostenible de los recursos marinos, la energía azul, el turismo marítimo y costero o los recursos minerales del fondo del mar.

Biotecnología Azul

La biotecnología azul se ocupa de la utilización de los ecosistemas acuáticos con el objeto de desarrollar nuevos productos de considerable valor económico. A largo plazo, puede generar ofertas de trabajo a las comunidades ubicadas en la ribera de las ciénagas, el río Magdalena y el mar del Atlántico. Incorpora conocimiento científico estratégico y práctico a sectores claves a partir de la generación de nuevos bienes y servicios en áreas de energías alternativas y renovables, y pesca y acuicultura, así como nuevas tecnologías en la explotación minero-marina, entre otras, aumentando la productividad y competitividad.

Agenda Azul y Río Magdalena

Por un lado el mar, por el otro el Canal del Dique y limitando con el departamento del Magdalena, el río Magdalena. El Atlántico, una isla con agua dulce y salada, como su gente, tan ribereña como costera, es el mejor territorio para integrar y lograr: todos los sabores, todos
los olores, todos los deportes, toda la vida. El río, que desemboca en el mar Caribe, enlaza el Atlántico con la productividad de todo el país y a su vez lo integra a una predestinada economía azul con el resto del mundo.

Acuicultura

La acuicultura, como el cultivo de organismos acuáticos con intervenciones tecnológicas para aumentar la producción, es un sector esencial para la producción sostenible y el aseguramiento futuro de la actividad pesquera. A nivel mundial es el sector productivo con mayor crecimiento y en Colombia es necesario seguir implementado sistemas y tecnologías para incrementar los rendimientos, volviéndolo un mercado potencial.

Transporte marítimo

El Atlántico, con su privilegiada posición geográfica, tiene la oportunidad de fortalecer una economía basada en el aprovechamiento comercial de líneas de comunicación marítima y fluvial. El mar Caribe, presente en sus noventa kilómetros de costa, y el río Magdalena, facilitan el transporte multimodal nacional e internacional, beneficiando a diversos sectores productivos del departamento con un modelo económico azul.

Urbanismo alrededor de los cuerpos de agua

El Atlántico, territorio azul por naturaleza, requiere de una Agenda Azul que diseñe políticas urbanas específicas para integrar las características de las ciudades con los asentamientos urbanos y rurales de la costa y la ribera del río. La productividad de cada uno, con su paisaje y el respeto por el agua, generará poblaciones mejor conectadas con su entorno.

Industria offshore y operación sostenible de la hidrovía del Magdalena en el marco de la economía azul

El desarrollo de la industria costa afuera (offshore) para la explotación de hidrocarburos en el Caribe colombiano, y la profundización del río Magdalena para potenciar la logística del transporte desde los centros industriales del país hasta los puertos marítimos, son dos proyectos estratégicos que impactarán directamente en el departamento del Atlántico y específicamente en la ciudad de Barranquilla. Estos proyectos, que por definición hacen parte de la economía azul, aumentarán el tráfico marítimo y propulsarán la economía nacional y local, pero requieren acciones encaminadas a aumentar la seguridad integral marítima y a proteger los ecosistemas marinos y fluviales.

Comunidades en Azul

Hablar de comunidades en azul es hablar de la adaptación de las poblaciones mediante la redefinición de actividades en la zona costera por el impacto del cambio climático. Desde la perspectiva de los impactos por fenómenos de origen marino pero potenciados por
amenazas antrópicas, existen procesos costeros claramente identificados que no solo modifican la línea de costa sino que ponen en riesgo los ecosistemas y el desarrollo de actividades económicas. Las medidas de mitigación y adaptación podrán asociarse a actividades enmarcadas en la economía azul, en un ciclo virtuoso, y de esta manera generar desarrollo en las poblaciones geográfica y culturalmente vinculadas al agua.

Plan de Contingencias por derrame de hidrocarburos, derivados y sustancias nocivas en aguas marinas, fluviales y lacustres (PDC)

El departamento del Atlántico se conecta al mundo desde sus puertos marítimos y con el país, por su relación con el río Magdalena. Esa posición estratégica proyecta su futuro en el desarrollo de una economía azul que prioriza las oportunidades de la industria offshore, desde la exploración y explotación del subsuelo marino hasta la construcción de parques eólicos para la producción de energía, pasando por el soporte logístico de esas operaciones. Desarrollo que solo será sostenible (social, ambiental y económicamente) en el marco de una Agenda Azul que proponga medidas de protección del medio marino y fluvial, donde un plan de contingencias por eventuales derrames de hidrocarburos es una línea de defensa fundamental, con el concurso y compromiso de la industria y las instituciones.

Turismo de playa y deportes náuticos

La naturaleza le proporciona al territorio atlanticense diversos escenarios desde los cuales es posible proyectar un nuevo renglón de actividades productivas, recreativas y deportivas sostenibles, basadas en el aprovechamiento de las playas, oleajes y manglares de la zona costera, del encanto del río y de las múltiples ciénagas y estuarios apropiados para practicar la pesca, la navegación recreativa y los deportes acuáticos que cada día ganan más y más adeptos.

Vídeos Vídeos

Infografías #AtlánticoAzul​ Infografías #AtlánticoAzul​

Haz clic en las imágenes para ampliar

Si el océano fuera un país sería la séptima economía más grande del mundo.

Fenomeno El niño – Ideam

Energía para el Desarrollo Regional – Cormagdalena

Sitios de Interés Sitios de Interés

¿Quieres comprometerte con el #AtlánticoAzul?

La Agenda Azul es un instrumento flexible, didáctico y concertado que permite garantizar los
compromisos y acciones de ciudadanos de todas las esferas, para apostar por una adaptación al cambio climático que impacte positivamente sobre los sectores económicos, sociales, comunitarios e institucionales existentes. Todos somos generadores de desarrollo sostenible, y juntos podemos estimular la innovación azul social y productiva.